Anforama inicia el cierre de sus sucursales tras 75 años de historia
La emblemática cadena mexicana de artículos de cocina y cristalería anuncia un proceso de liquidación, poniendo fin a siete décadas de presencia en el mercado nacional.

La cadena mexicana Anforama, un referente en el sector de artículos para cocina y cristalería, ha comenzado el cierre definitivo de sus sucursales en diversos puntos del país tras siete décadas de operaciones. La empresa, que alcanzó a consolidar una red de 38 tiendas, informó que atraviesa un proceso de liquidación de inventario, marcando el fin de una trayectoria comercial que inició en la década de los años 50 en las inmediaciones del Mercado de San Juan, en la Ciudad de México.
El negocio nació originalmente como una pequeña cristalería que abastecía tanto a hogares como a establecimientos gastronómicos locales. Con el paso del tiempo, la marca logró expandir su presencia a nivel nacional, convirtiéndose en un punto de referencia para los profesionales de la industria restaurantera y consumidores particulares que buscaban utensilios especializados. La transición hacia el modelo de autoservicio y la consolidación de su catálogo permitieron a la firma mantener su vigencia durante gran parte del siglo XXI.
En los últimos meses, diversos puntos de venta de la cadena comenzaron a exhibir avisos sobre la liquidación de mercancía, lo que generó la atención de clientes habituales y vecinos de las zonas donde operaban. El cierre de estas unidades comerciales refleja los desafíos que enfrenta el sector minorista especializado frente a las nuevas dinámicas de consumo y la digitalización de la oferta de productos para el hogar.
Aunque la empresa no ha emitido un comunicado detallado sobre las causas específicas de esta decisión, el panorama económico y los cambios en los hábitos de compra han transformado el mercado de equipamiento gastronómico en México. La salida de Anforama representa el cierre de un ciclo para una compañía que fue parte fundamental de la oferta comercial tradicional en las principales ciudades del país.
Los trabajadores y proveedores se encuentran actualmente en las etapas finales de este proceso administrativo. Con el retiro gradual de sus operaciones, se despide una marca cuya historia estuvo estrechamente vinculada al desarrollo comercial del centro de la capital y su posterior expansión por el territorio mexicano.


