Separamos el hecho del rumor.

El Deslinde
México

El ayocote: la leguminosa mexicana que cambia de nombre regionalmente

El ayocote, frijol de gran tamaño y diversidad cromática, destaca por su versatilidad culinaria y sus distintos nombres en diversas entidades mexicanas.

Redacción El Deslinde
Foto: eleconomista.com.mx

El ayocote, conocido científicamente como Phaseolus coccineus, es una leguminosa prehispánica que continúa siendo un pilar fundamental en la dieta tradicional de diversas regiones de México. Este frijol, que puede superar los dos centímetros de longitud, se caracteriza por presentar una amplia gama de colores que incluyen tonos morados, rojos, cafés y pintos, dependiendo de la variedad y la región donde sea cultivado.

La diversidad cultural del país se refleja en la multiplicidad de nombres que recibe esta especie en los mercados locales. Mientras en algunas zonas del centro de México es ampliamente reconocido como ayocote, en otras entidades es identificado bajo denominaciones locales que responden a variantes lingüísticas o costumbres ancestrales, lo que complica su clasificación comercial uniforme pero enriquece su valor gastronómico.

Desde el punto de vista agronómico, esta planta destaca por su capacidad de adaptación a climas templados y húmedos, siendo un cultivo frecuente en las milpas de comunidades rurales. A diferencia de las variedades de frijol común, el ayocote posee una textura más cremosa y un sabor intenso, lo que lo convierte en un ingrediente muy apreciado en platillos de la cocina mexicana como guisos, ensaladas y preparaciones estofadas.

El manejo de este producto sigue siendo mayoritariamente artesanal, dependiente de pequeños productores que conservan las semillas de generación en generación. Aunque no existe una estadística nacional única que centralice su producción, la presencia constante en mercados de estados como Puebla, Tlaxcala y el Estado de México confirma su relevancia económica para la agricultura de subsistencia y el comercio local.

La preservación de estas variedades nativas es considerada esencial por expertos en agrobiodiversidad, ya que representan un patrimonio genético invaluable. Actualmente, diversos colectivos agrícolas proponen fortalecer la cadena de valor del ayocote mediante ferias gastronómicas y mercados de productores, buscando que esta leguminosa gane mayor presencia en los mercados urbanos fuera de sus zonas tradicionales de cultivo.

gastronomíaagriculturabiodiversidadcultura mexicanaleguminosas