Sheinbaum detalla razones detrás de la venta de AT&T México
La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que la salida de AT&T del mercado mexicano responde a una estrategia empresarial de largo plazo.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó este jueves que la reciente adquisición de las operaciones de AT&T México por parte de Grupo Televisa y Fintech Holdings no fue un movimiento repentino, sino el desenlace de una intención de venta que la compañía estadounidense mantenía desde hace varios años. Según lo expuesto por la titular del Ejecutivo federal, el proceso de desincorporación se gestó mediante negociaciones privadas que culminaron en un acuerdo comercial estratégico entre las partes involucradas.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta explicó que la administración federal ha dado seguimiento puntual al proceso para garantizar que la transición no afecte la calidad de los servicios de telecomunicaciones para los usuarios en el país. El gobierno de México enfatizó que la operación se enmarca dentro de las facultades de las empresas privadas para reestructurar sus activos, siempre bajo el cumplimiento de la normativa vigente establecida por el Instituto Federal de Telecomunicaciones.
La mandataria señaló que la participación de Fintech Holdings, junto a Grupo Televisa, busca fortalecer la infraestructura de conectividad nacional, un sector considerado prioritario para el desarrollo tecnológico del país. Este acuerdo permite que los activos de la firma extranjera se mantengan bajo una administración con presencia consolidada en el mercado mexicano, buscando así estabilidad en los servicios de telefonía y datos móviles para los consumidores finales.
Desde el equipo de Presidencia se indicó que el Ejecutivo continuará vigilando que este proceso de integración respete los derechos de los trabajadores y mantenga la competitividad en el sector. Se espera que en las próximas semanas los reguladores del sector emitan los dictámenes técnicos definitivos para formalizar la transacción ante el Congreso de la Unión y las instancias económicas correspondientes, asegurando que la infraestructura crítica de telecomunicaciones permanezca operativa y en crecimiento constante.


